La excavación arqueológica desarrollada en el interior del Baluarte de los Mallorquines se ha saldado con un significativo hallazgo, el de una puerta califal (siglo X), la segunda que se conserva de esta época en la ciudad. Tal como mostró ayer el arqueólogo José Suárez, de la empresa Arqueotectura, los restos del acceso se encuentran en buen estado, conservando incluso fragmentos del estucado original, de cal y arena, con que estaba recubierta la piedra.