Tres investigadores desvelan que el retablo Mayor de la iglesia de San Torcuato en Zamora, que perteneció a los trinitarios calzados, fue realizado «a partir de 1710», por el ensamblador Francisco Pérez y el escultor toresano Antonio Tomé.El contrato para la realización de la obra de los Trinitarios especifica que «se acuerda respetar una traza suya, a excepción de algunos detalles mínimos en el expositor, que se adorna con dos estípites por "diferenciar y ser más agradable". En total costó 24.000 reales de vellón.